lunes, noviembre 06, 2006

VUESTROS DESEOS


Creo que este espacio resultará aburrido si sólamente hablo sobre mis deseos dejando de lado los de el resto de la humanidad.
Os animo, por tanto, a que me expreséis vuestros deseos y realizaré una nueva entrada con cada uno de ellos.
De esta manera podremos intentar, entre todos, llegar a alguna conclusión válida sobre la posibilidad de la satisfacción completa de los deseos humanos.
Espero vuestros comentarios.
Jan S.

Mi nueva moto


Llevaba 20 años deseando comprarme una moto y por fin lo he hecho. Me parece increible; una verdadera azaña. Y, ¿por qué digo ésto? . Pues porque toda mi vida me he dedicado a intentar satisfacer los deseos de los demás olvidándome de los míos propios. Creo que estoy madurando (por fin).
Pero, ¿los deseos realmente llegan a satisfacerse alguna vez? Es difícil desvincularse del consumismo exacerbado a que nos lleva nuestra sociedad. Pero creo que si estuvieramos totalmente desvinculados de la sociedad tampoco lograríamos nunca esa satisfacción. El conseguir algo siempre te hace desear conseguir algo mejor o distinto. Un niño después de berrear y suplicar consigue un caramelo. A continuación llorará por un chupa chups y más tarde por una habitación independiente en su casa con su propia línea de teléfono, TV panorámico, DVD, equipo de música, MP3, etc. Y cuando haya conseguido todo eso querrá una moto, luego una moto más grande, luego un coche, luego uno más potente, luego....... Y lo mismo le pasa al ermitaño que vive solo en una cueva en el monte. Primero desea cubrir sus necesidades básicas (abrigo, techo, comida, agua). Más tarde deseará una cueva más grande, mejor comida, una cerveza, una compañera, un buen libro, una romántica canción, etc..
Yo lo que quiero es no desear querer cosas y hago un ejercicio interno de auntoconvencimiento intentando disfrutar de las pocas cosas que tengo. Vivo más feliz de esta manera aunque lo de la moto y después de 20 años de intentar convencerme de que la deseaba ha resultado un pequeño fracaso en mis ejercicios.
Al fin y al cabo somos humanos e imperfectos.